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Chile consolida su liderazgo Deep Tech en LATAM con ecosistema más eficiente y maduro de la región

El Latin American Dynamism Project analizó más de 2,500 startups científicas en 18 países y detectó un aumento del 219% en la inversión regional durante 2024. Pese al salto, ninguna empresa latinoamericana cerró rondas Serie B o posteriores durante el mismo período. Chile aparece como excepción, por su capacidad de transformar investigación en negocio.

Hoy el país concentra 251 startups de Deep Tech (cerca del 10% del total regional) y se consolida como segundo hub después de São Paulo. Santiago se ha convertido en punto de entrada para compañías internacionales que buscan validar tecnología en un entorno ágil.

Programas como Startup Chile, con más de 3,000 startups de 85 países y 1.200 millones de dólares levantados por sus egresados, consolidaron al país como laboratorio de innovación global. Hoy esa red se expande con infraestructura compartida en hubs como Startuplab.01, Patagonia Biotech Hub y CBT SOFOFA Hub, que ofrecen espacios de desarrollo científico y conexión con corporativos.

Casos como Strong by Form, que levantó 4,8 millones de euros liderados por CMPC Ventures para fabricar estructuras de madera bioinspiradas que sustituyen acero, hormigón y aluminio, marcan una nueva etapa. Lo mismo ocurre con Splight y Photio, dos startups que escalan desde Chile hacia mercados globales.

El desafío sigue siendo la retención de talento. Ocho de cada diez fundadores extranjeros que pasan por programas nacionales terminan desarrollando sus compañías fuera del país. “Chile tiene condiciones únicas para convertirse en el punto de partida regulatorio de la región”, señala Marcus Alburez, coautor del informe.

El estudio plantea 20 medidas para acelerar el crecimiento del sector, entre ellas un modelo de venture building que empareje científicos con operadores de negocio experimentados y un marco regulatorio unificado para que startups de Deep Tech puedan escalar en toda América Latina sin duplicar trámites.

La reconfiguración tecnológica global también juega a favor. Mientras China amplía su presencia en sectores de IA, energías limpias y manufactura avanzada, países como Chile pueden asumir un rol activo en la cadena de innovación mundial, articulando alianzas con Europa y Asia sin perder autonomía.

Con talento, estabilidad y reglas claras, Chile se perfila no solo como un país con buenas ideas, sino como un espacio donde la ciencia se convierte en industria.

Puedes descargar el reporte completo acá.

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