De acuerdo a el diccionario de la Real Academia Española (RAE), la primera definición de bígamo señala que es una persona se casa por segunda vez, viviendo el primer cónyuge.
Basándose en la temática, el afamado dramaturgo y escritor rumano nacionalizado uruguayo, Jacobo Langsner (fallecido hace seis años) se largó a escribir una comedia, “La mujer del bígamo”, moviéndose en el grotesco y pintando a brochazos los personajes.
Marcelo Silguero, que conoce muy bien el texto (había encarnado el personaje de Ernesto y, simultáneamente, dirigido en varias oportunidades), volvió a apostar en la obra (solo como director general y puesta en escena) y estrenarla el viernes 16 de enero en una de las salas del Teatro Multiescena, avenida Corrientes 1764 (casi avenida Callao), CABA.
Para esta oportunidad, con producción ejecutiva de la incansable Marisa Acuña, Silguero convocó a los actores Victoria Aragón (Teresa), Juan Zapata (Rodolfo), Rodolfo Rossi (Ernesto), Yanina Creo (Elvira) y Julieta Ceolin (Vera).

La sinopsis de “La mujer del bígamo” indica que Teresa está casada con Ernesto, un chofer de camiones; en tanto, Vera tiene matrimonio con Rodolfo, un pintor de poco vuelo o brocha gorda y Ernesto con las dos. Cómo si fuera algo normal y lejos de toda culpa, el bígamo tiene una activa doble vida. Es que Ernesto, de enrulada cabellera, ama y necesita a las dos féminas. Porque es Vera la que mantiene viva la pasión por Teresa y es Teresa la que enciende cuando esta junto a Vera.
A su manera, Ernesto es feliz en sus dos matrimonios y les es fiel a las dos esposas. Pero lo que está bien para Ernesto, no lo está para Teresa y es ella la que empieza a sospechar y husmear en la doble vida.
Todo el elenco, en sus respectivos roles, tiene una alta performance en un reducido escenario, que Marcelo Silguero resuelve en forma atinada.
Desde el bígamo en cuestión, Rodolfo Rossi, un actor (con dos décadas de experiencia en stand up) que interpreta con solvente histrionismo su papel, teniendo dos hogares con dos mujeres diametralmente opuestas. Es camionero de profesión, respaldado por Rodolfo, el personaje de Juan Zapata, que lo apoya en todas sus andanzas. Hasta en la venta de artículos robados, por lo que están muy a menudo entre rejas y son visitados en la cárcel por las mujeres. Mujeres jóvenes, fuertes y sanas, que no trabajan y se mantienen estoicas al lado de semejantes ejemplares.
Sin dudas que, “La mujer del bígamo”, que se podrá ver en el Teatro Multiescena hasta el viernes 27 de marzo, ofrece setenta minutos de entretenimiento y risas para compartir en familia o con amigos.
Entradas por Plateanet













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