¿Sabías que puedes ser tu propio donante de sangre durante una operación? Aunque aún es desconocido para gran parte de la población, la autotransfusión es un procedimiento seguro, validado y cada vez más relevante en contextos de escasez de donaciones. En Chile, esta técnica existe hace más de una década, y hoy cobra fuerza como una solución clínica eficaz y sustentable.
La autotransfusión permite recuperar la sangre que el paciente pierde durante una cirugía, filtrarla, lavarla y reinfundirla en su propio cuerpo, evitando el uso de sangre donada por terceros. Esto reduce riesgos de infecciones, rechazo inmunológico y complicaciones postoperatorias. Además, es una herramienta alineada con las recomendaciones internacionales de la OMS, que impulsa el modelo PBM (Patient Blood Management) para un manejo más eficiente y seguro de la sangre del paciente.
La autotransfusión se vuelve especialmente relevante en un país como Chile, donde los bancos de sangre enfrentan una baja sostenida en donaciones: solo 14 de cada 1.000 chilenos dona sangre (cuando la OMS recomienda al menos 20). En febrero de 2025, la Región Metropolitana apenas logró 290 donantes diarios, muy por debajo de los 400 requeridos.
En este escenario, el uso de dispositivos como XTRA de LivaNova se presenta como una solución segura y de rápida disponibilidad, incluso para pacientes con tipos de sangre poco comunes o con anticuerpos específicos.
Aunque históricamente ha sido más común en pacientes Testigos de Jehová —quienes no aceptan transfusiones alogénicas por razones religiosas—, la autotransfusión es hoy una alternativa válida y disponible para cualquier paciente que se someta a cirugías con alto potencial de sangrado, como procedimientos cardíacos u ortopédicos.
En países como Australia, Canadá o Brasil, esta técnica ha demostrado no solo beneficios clínicos, sino también eficiencia económica, reduciendo infecciones, tiempos de hospitalización y costos asociados. En Chile, centros como el Hospital Clínico de la Universidad de Chile ya aplican esta tecnología, con equipos donados incluso por comunidades religiosas.
La empresa global LivaNova lleva años desarrollando tecnología para mejorar la seguridad transfusional, con dispositivos de autotransfusión que permiten una mayor eficiencia, menor costo y una mejor experiencia para el paciente. Porque el futuro de la cirugía no está por llegar: ya está ocurriendo hoy.
















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